Estados Unidos
Huellas del pasado
América Precolonial
Se cree que aproximadamente en el año 1000 un grupo de vikingos, bajo el mando de Leif Eriksson, procedentes de Groenlandia arribaron la costa este de América del Norte, llegando a Vinland. Prueba de este paso son los vestigios encontrados en la provincia canadiense de Terranova. Ya en 1500, la necesidad de incrementar el comercio y un error en la navegación, permitió un nuevo contacto con el nuevo continente. Cristóbal Colón, un navegante al servicio de la corona de Castilla, calculó erróneamente su plan de viaje y en vez de llegar al Extremo Oriente, objetivo de su viaje, arribó las Islas Bahamas situadas en el mar Caribe el mítico día del 12 de octubre de 1492. Jamás viajó al Extremo Oriente, pero como contraprestación trajo a Europa oro y grabó a fuego en la historia que los españoles habían conquistado un nuevo imperio sin descubrir: Centro América y Sudamérica. Asimismo, los misioneros españoles fundaron las primeras colonias en Norteamérica: San Agustín en Florida en 1565, Santa Fe en Nuevo México en 1609 y San Diego en California en 1769.
1497 Giovanni Caboto realiza el primer viaje hacia territorios norteamericanos / 1565 Los españoles crean el asentamiento de San Agustín en Florida.
Las primeras colonias
La fundación de San Agustín en el año 1565 en lo que hoy es Florida fue el inicio del proceso de la colonización europea dentro del territorio estadounidense. El primer asentamiento permanente fue Jamestown, fundado por los británicos. En 1607, resultó ser una sede de la Compañía de Virginia de Londres, sociedad patrocinada por Jacobo I de Inglaterra que tenía como objetivo comerciar con aquellos territorios. En 1624, la corona británica se hizo con el control de la colonia y se convirtió en provincia real. Tras la eliminación de los controles sobre el tabaco, la región de la bahía de Chesapeak se benefició de un gran desarrollo económico y demográfico. En los últimos años del siglo XVII contratar la mano de obra inglesa resultaba excesivamente caro y por consiguiente los colonos británicos comenzaron a importar esclavos africanos que se situaron principalmente en el sur. Posteriormente, Francia y los Países Bajos se lanzaron al Nuevo Mundo y comenzaron a ocupar territorios del subcontinente americano.