Estados Unidos
Transporte
Avión
La mayoría de las ciudades de Estados Unidos están conectados por vía aérea. Importantes líneas como Continental Airlines o Delta Airlines, entre otras, conectan las principales ciudades del país. Desde ellas, se pueden realizar los trayectos hacia las poblaciones de menor importancia. La mayoría de líneas aéreas ofrecen ofertas muy atractivas a precios ventajosos. Recuerde que en el país el avión es uno de los transportes más utilizados dado sus bajas tarifas. Es conveniente reservar con anticipación, sobre todo, en los trayectos que presentan más demanda. Generalmente, los aeropuertos cuentan con un servicio de transporte público hacia el centro de la ciudad, aunque en algunos casos habrá que esperar por su corta frecuencia y en otros casos será un verdadero problema. Siempre se puede recurrir a un taxi. En ningún aeropuerto de Estados Unidos está permitido fumar.
Tren
La red ferroviaria de Estados Unidos es bastante buena. Sin embargo, debido a la fuerte competencia de las compañías aéreas en cuanto a precios, los trayectos en tren son cada vez menos frecuentes, sobre todo para las largas distancias. Amtrak es la empresa nacional que conecta la mayor parte del territorio nacional. Los trenes van equipados con coches cama, coches panorámicos, bar, restaurante y un vagón para el entretenimiento. Los asientos son muy cómodos y si se dispone de tiempo suficiente le recomendamos hacer al menos algún trayecto. Amtrak ofrece, para los turistas extranjeros, pases de tren con una duración de 45 días a precios realmente competitivos. Generalmente las estaciones se encuentran en el centro de las ciudades. Por otro lado, existe un servicio de alta velocidad que conecta las ciudades del noreste, entre Washington y Nueva York, y trayectos históricos con máquinas de vapor o de vía estrecha. Destacan los circuitos del Mount Hood Railroad en Oregon, y el Durango-Silverton en Colorado. Éste es, sin duda, el mejor medio de transporte para desplazarse por el país si se dispone de tiempo suficiente.
Taxi
Los taxis son generalmente algo caros y en muchas ciudades, a excepción de ciudades como Nueva York o Los Ángeles, son difíciles de conseguir ya que hay muy pocos. Lo más conveniente es solicitarlo por teléfono, hecho que incrementará el precio del trayecto. Los taxis suelen concentrarse a la entrada de los hoteles, aeropuertos, estaciones de autobuses y trenes y en determinadas paradas. Si piensa hacer un uso frecuente de taxis, lo recomendable es alquilar un vehículo, lo que representará un ahorro considerable de dinero.