Los Ángeles
Apuntes históricos de Los Ángeles
Se calcula que, en el año 6000 a.C., la tierra sobre la que se levanta Los Ángeles estaba habitada por diversos grupos de indios americanos, entre los que cabe mencionar a los Chumash. Los primeros europeos en llegar a la región fueron unos misioneros españoles, que fundaron la Misión de San Gabriel Arcángel, en 1771, y la Misión de San Fernando Rey de España, en 1797. En 1781, se envió a un grupo de 44 pobladores para que se establecieran cerca de una villa india llamada Yangna. Así nació el pueblo de Nuestra Señora la Reina de Los Ángeles del Río Porciúncula. En 1817, llegaron los primeros colonos anglosajones -o yankees-, procedentes del este. Sin embargo, la ciudad fue una desconocida para los habitantes de la costa este hasta la década de 1840, cuando se extendieron los rumores sobre las oportunidades que ofrecían estas tierras.
En 1850, Los Ángeles fue incorporada al Estado de California, que ya pertenecía a la Unión. En 1885, finalizó la construcción de la vía férrea que uniría a Los Ángeles con la costa este del país. Como consecuencia de la facilidad de acceder al lejano oeste, la población de Los Ángeles experimentó un crecimiento espectacular. Mientras que en 1860 sólo se contaban unos 2.500 vecinos, en 1890 la ciudad alcanzó los 50.000 habitantes, y en 1920 ya eran un millón. Este crecimiento demográfico desaforado continuó durante el siglo XX, favorecido por hechos como el descubrimiento de petróleo en las proximidades de Los Ángeles o la instalación, durante la Primera Guerra Mundial, de la fábrica de aviones de Donald Douglas y de otras importantes industrias.
La llegada masiva de población propició la construcción de grandes suburbios en la periferia de Los Ángeles. Hoy en día, viven más de 10 millones de personas en un área metropolitana que se extiende hasta un máximo de 70 kilómetros, de los que unos 4 millones ocupan el centro de la ciudad.
Por lo que se refiere a la historia de la fábrica de sueños, Hollywood, se fundó en 1887. En sus comienzos, la futura capital mundial del cine era una colonia habitada por antialcohólicos radicales pertenecientes a una comunidad religiosa. En aquel momento, Hollywood distaba unos 13 kilómetros del centro de Los Ángeles, con el que lo unía un camino vecinal. Algunas décadas más tarde, los principales protagonistas de la industria cinematográfica se afincaron allí, cautivados por el buen clima de California, por la variedad y espectacularidad de los escenarios naturales y por las posibilidades que tenían de escapar a las estrictas normas que regulaban el derecho de propiedad intelectual y las patentes.