Los Ángeles
Naturaleza de EEUU
Estados Unidos es un país de contrastes y en su fauna y su flora también se percibe esta característica. Se pueden ver impresionantes bosques de coníferas en la región de las Montañas Rocosas, estepas y praderas en los Apalaches, secuoyas de más de 100 metros de altura y de 15 a 20 metros de circunferencia en California, vastos campos de algodón en la zona del Golfo de México, vegetación ártica en las cimas más altas y todo tipo de cactus y plantas xerófilas en las zonas desérticas. A lo largo y ancho del territorio se puede aspirar el aroma balsámico de los bosques de abetos en las zonas aledañas al río Hudson, realizar paseos entre arces, robles, olmos, nogales, castaños, hayas y tilos en la zona occidental, arroparse bajo una alta secuoya mientras se admiran los chaparrales en California, contemplar un amanecer entre los abetos rojos de Washington o caminar entre artemisas, pinos, enebros y robles en el Estado de Oregon.
Al este y bordeando la costa Atlántica se encuentran los Montes Apalaches, de modesta altitud, que conservan aún evidencias de la glaciación cuaternaria. Al oeste, sin embargo, existen mesetas y cordilleras importantes como las Montañas Rocosas, Sierra Nevada y Cascade Range. Esta zona se caracteriza por combinar alturas de 3.300 metros de los Montes Baker, los 4.300 del Rainier en la cadena de las Cascadas con los 1.300 a 1.500 de la altiplanicie de la Gran Cuenca. Esta última se caracteriza por las profundas depresiones, como la del Gran Valle de la Muerte con 86 metros bajo el nivel del mar, y por los lagos salados, como el Gran Lago Salado. Entre ambas cadenas montañosas se emplazan las grandes llanuras de unos 2.500 kilómetros de anchura, con tierras muy fértiles en las que el agua se hace imprescindible. La red fluvial estadounidense está formada por numerosos ríos de breve curso pero abundante caudal, sin embargo, el Mississippi rompe con esta norma ya que posee una cuenca de 3.328.000 kilómetros cuadrados y una longitud de 3.778 kilómetros, convirtiéndose en uno de los ríos más grandes del mundo. El Mississippi y su red son navegables y suponen un medio de transporte tanto comercial como para pasajeros. Sus afluentes (Missouri, Ohio y Arkansas, además de los ríos Hudson, Michigan y Colorado) son también importantes en el país. Esta red fluvial se comunica a través de canales con los Grandes Lagos ampliando la comunicación también con Canadá ya que estos cinco lagos de origen glaciar (Superior, Michigan, Hurón, Erie y Ontario) están compartidos por ambos países.