Nueva York
Cultura de EEUU
En el siglo XX y el siglo XXI, Estados Unidos se ha convertido en una potencia cultural de primer nivel. A pesar de que insignes personajes como William Faulkner, Frank Lloyd Wright o Jackson Pollock han centrado sus grandes contribuciones a la historia de la humanidad en disciplinas tradicionales, el país norteamericano destaca en tres de las denominadas artes populares: cine, historieta y música popular. También, por supuesto, en disciplinas científicas y tecnológicas. Las difíciles condiciones en las que comenzó el proceso cultural americano no fueron impedimento para que éste se desarrollara florecientemente y consiguiera convertirse en uno de los más transcendentes del planeta. Los distintos países que fundaron colonias en el territorio estadounidense impulsaron una cultura muy variada. Cada colonia se tuvo que ir adaptando precisamente a circunstancias no muy favorables para su desarrollo. Sin embargo, la creación de la cultura americana propiamente dicha fue posible gracias a las tradiciones que los países colonizadores importaron a Norteamérica.
Los primeros dirigentes concibieron el desarrollo cultural como un símbolo, pero esperaban que se desarrollara a partir del crecimiento de todos los aspectos del país. John Adams escribió en 1780: “Debo prestar atención a la política y la guerra para que mis hijos puedan tener libertad de estudiar matemáticas y filosofía”. El crecimiento cultural a lo largo de la historia se ha caracterizado por dos corrientes contrapuestas: la creatividad local y el refinamiento europeo. La norma general nos demuestra que los mejores artistas son los que han sabido mezclar ambas fuerzas. Sin embargo, la inexistencia de algún grupo característico étnico o cultural predominante tampoco deja vislumbrar un estilo particular en las artes, más bien todo lo contrario, la mezcla de estilos abunda en el panorama cultural norteamericano. La cultura americana nunca ha encontrado un apoyo firme de los gobiernos y se ha sustentado de mecenas anónimos y donaciones universitarias para sobrevivir. Sin embargo, esas dificultades han contribuido a desarrollar el ingenio y la innovación. Principalmente, esto se puede observar en la creatividad en la industria cinematográfica, en la cultura musical y en la creación de teatros regionales y compañías de ballet.