San Francisco
Apuntes históricos de San Francisco
Hacia el año 1000 a.C. se asentó en este punto de la costa de California la etnia Holone, que construyeron pequeñas agrupaciones de casas en las marismas y a los ríos de la región. Algunos siglos más tarde, los Holone verían acercarse a las orillas de la actual California las velas de los buques españoles. Juan Rodríguez Cabrillo, un portugués al servicio de la corona española, echó el ancla en la bahía de San Diego en 1542. Era el primer europeo que arribaba a estas costas. Sus pasos fueron seguidos por numerosos navegantes, quienes, no obstante, no pudieron acceder a la bahía de San Francisco, debido a las continuas nieblas y a la estrechez de su entrada. Las dificultades eran tales, que hasta el pirata Francis Drake tuvo que desistir en su empeño de abordar la costa de San Francisco y se vio obligado a dirigirse hacia el norte en busca de un refugio más seguro y accesible.
En 1769, Gaspar de Portolá, gobernador de la Baja California, y Fray Junípero Serra, fundador de las misiones católicas en ese territorio, pusieron en marcha una expedición, compuesta por soldados, clérigos y sirvientes indios. Su objetivo era recorrer la costa californiana hacia el norte hasta llegar a la bahía en la que, dos siglos antes, Francis Drake había tocado tierra firme. Los hombres de Portolá se extraviaron cuando se encaminaban hacia Monterrey, donde tenían previsto contribuir a la creación de una nueva misión. Así pues, el azar fue el que condujo al destacamento mandado por el sargento José Ortega a la bahía de San Francisco. Tras varias expediciones posteriores, las dos primeras edificaciones de la ciudad fueron construidas bajo los auspicios del capitán Juan Bautista de Anza y del Padre Francisco Palou. Se trataba de una fortificación militar, situada en el flanco sur de la bahía de Golden Gate, y de la Misión de San Francisco de Asís.
Guerra con México
La independencia de México supuso el surgimiento de la actividad productiva y comercial de la ciudad -llamada entonces Yerba Buena-, puesto que se abrieron almacenes, tiendas y otros negocios alrededor del floreciente puerto. Durante la primera mitad del siglo XIX, se registró un constante aumento de la tensión entre México y Estados Unidos, decididos estos últimos a adquirir, al precio que fuese, la parte norte de California. México no accedió a vender el territorio y la guerra estalló en 1846. Finalmente, el tratado de Guadalupe Hidalgo estableció la cesión de California, junto al resto de estados de la zona suroeste, a Estados Unidos. La incorporación a la Unión acarreó muchos e importantes cambios para la ciudad. El primero fue el cambio de nombre. La villa a la que los españoles y los criollos mexicanos habían dado la denominación de Yerba Buena sería conocida a partir de ese momento como San Francisco.